La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos: cómo nos vemos, cómo nos tratamos y cuánto confiamos en nuestras capacidades. Cuando esa valoración es negativa, aparece una voz interna dura que critica cada paso, compara, exige y descalifica. Si buscás una psicóloga para trabajar la autoestima en San Martín, este puede ser el lugar para empezar a cambiar esa relación con vos.
Soy la Lic. Sidanelia Belén Godoy (M.P. 5747) y acompaño desde la terapia cognitivo conductual, con herramientas concretas para fortalecer la autoestima.
Cómo se nota una autoestima golpeada
Algunas señales de una autoestima frágil son:
- Autocrítica constante: te exigís de más y casi nunca te sentís suficiente.
- Dificultad para poner límites o decir que no por miedo al rechazo.
- Compararte todo el tiempo con los demás y salir perdiendo.
- Miedo a equivocarte, a "hacer el ridículo" o a que te juzguen.
- Restarle valor a tus logros y quedarte con lo negativo.
- Depender de la aprobación de los otros para sentirte bien.
Estas formas de pensar no son "tu personalidad" ni algo fijo: son patrones aprendidos, muchas veces desde la infancia, y como todo lo aprendido, se pueden revisar y modificar.
De dónde viene la autocrítica
Nuestra manera de vernos se construye a lo largo de la vida: mensajes que recibimos, experiencias, comparaciones, exigencias. Con el tiempo, esos mensajes se vuelven una "voz propia" que damos por cierta sin cuestionarla. El problema es que esa voz suele ser injusta: te trata con una dureza que jamás usarías con alguien que querés.
La buena noticia es que, así como esa voz se aprendió, también se puede transformar. No se trata de "creértela" con frases positivas vacías, sino de construir una mirada realista y compasiva, sostenida en hechos.
Cómo la trabajamos con TCC
Desde la terapia cognitivo conductual, para fortalecer tu autoestima vamos a:
- Identificar la voz crítica: reconocer esos pensamientos automáticos que te descalifican.
- Cuestionar sus reglas: revisar las exigencias imposibles y los "debería" que te ponés.
- Construir una mirada más justa: aprender a hablarte con respeto y a reconocer tus logros.
- Practicar la asertividad: poner límites y expresar lo que necesitás sin culpa.
- Actuar distinto: animarte a experiencias que fortalezcan la confianza en vos.
Autoestima, ansiedad y estado de ánimo
Una autoestima golpeada suele venir de la mano de la ansiedad —por el miedo al juicio— y de estados de depresión, cuando la autocrítica se vuelve muy intensa. Por eso trabajamos de manera integral: mejorar cómo te tratás repercute en todo tu bienestar.
Autoestima y vínculos
La autoestima no se juega solo puertas adentro: se nota en cómo nos relacionamos. Cuando nos valoramos poco, tendemos a aceptar tratos que no merecemos, a callar lo que necesitamos por miedo al conflicto o a buscar constantemente la aprobación de los demás. Trabajar la autoestima también es aprender a elegir mejor tus vínculos, a poner límites sanos y a construir relaciones más equilibradas, donde puedas ser vos sin miedo.
Autoestima en la adolescencia y las redes
La adolescencia es una etapa decisiva para la autoestima, y hoy transcurre en gran parte en las redes sociales. La comparación permanente con vidas "perfectas", los likes como medida de valor y la exposición constante pueden golpear fuerte la imagen que un/a adolescente tiene de sí. Acompaño a los más jóvenes a construir una autoestima que no dependa de la aprobación virtual, sino de un sentido más sólido y propio de quiénes son.
Ejercicios que practicamos
A lo largo del proceso vamos incorporando prácticas concretas, por ejemplo: registrar los pensamientos autocríticos para verlos con más claridad, aprender a responderles con una voz más justa, reconocer y anotar logros cotidianos que solemos pasar por alto, y practicar la autocompasión —tratarte en los momentos difíciles con la misma amabilidad con la que tratarías a un amigo—. Son herramientas sencillas que, sostenidas, cambian de raíz la relación con vos.
Autoestima sana no es creerse superior
A veces se confunde la autoestima con el ego o con "creerse mejor que los demás". No es eso. Una autoestima sana no significa pensar que sos perfecto/a ni que nunca te equivocás: significa poder reconocer tus virtudes y tus límites con honestidad, aceptar el error como parte de aprender y tratarte con respeto incluso cuando las cosas no salen. Es una base estable que no depende de tener siempre razón ni de la aprobación constante, sino de una relación amable y realista con vos mismo/a. Ese es, justamente, el tipo de autoestima que buscamos construir en terapia.
¿Cuándo conviene consultar?
No hace falta tocar fondo para pedir ayuda. Si notás que la autocrítica te acompaña casi siempre, que evitás oportunidades por miedo a no estar a la altura, que te cuesta poner límites o que dependés demasiado de lo que opinen de vos, es un buen momento para consultar. Cuanto antes empecemos a revisar esos patrones, antes vas a poder relacionarte con vos y con los demás desde un lugar más libre. Trabajar la autoestima no es un lujo ni un capricho: es una de las bases de tu bienestar y de la manera en que vivís cada día.
Empezá a tratarte mejor, en San Martín u online
Merecés hablarte con la misma amabilidad con la que tratás a quienes querés. Atiendo en San Martín y Ciudad de Mendoza, y online para toda Argentina. Si querés empezar a construir una autoestima más firme, escribime por WhatsApp y coordinamos un turno.