Si llegaste acá buscando una psicóloga para adolescentes en San Martín, probablemente notaste un cambio en tu hijo o hija que te preocupa y no sabés bien cómo ayudar. O quizás sos vos, adolescente, quien está buscando a alguien con quien hablar. En los dos casos, esta página es para vos.
Soy la Lic. Sidanelia Belén Godoy (M.P. 5747). Trabajo con adolescentes y adultos desde la terapia cognitivo conductual, de forma presencial en San Martín y Ciudad de Mendoza, y online para toda Argentina.
Qué le puede estar pasando
La adolescencia trae cambios en el cuerpo, en la forma de pensar, en los vínculos y en lo que se espera de uno. Es normal que haya altibajos. Lo que conviene mirar con atención es cuando el malestar se sostiene en el tiempo y empieza a afectar la vida de todos los días. Algunas señales frecuentes:
- Ansiedad: miedo al colegio o a los exámenes, perfeccionismo extremo, dolores de panza o de cabeza sin causa médica, dificultad para dormir.
- Cambios de ánimo: tristeza persistente, irritabilidad constante, pérdida de interés en lo que antes disfrutaba.
- Aislamiento: se encierra en su cuarto, deja de ver a sus amigos, pasa todo el día con el celular como único refugio.
- Problemas escolares: caída brusca del rendimiento, no querer ir, conflictos con docentes o compañeros.
- Autoestima e imagen corporal: comentarios negativos sobre sí mismo/a, comparación constante en redes sociales, rechazo a su cuerpo.
- Dificultades sociales: bullying, timidez que paraliza, conflictos repetidos con pares.
- Cambios bruscos en la relación con la comida, el sueño o las pantallas.
Ninguna de estas señales, por sí sola, significa que "algo está mal". Pero cuando duran semanas y el chico o la chica la está pasando mal, vale la pena consultar. Pedir ayuda a tiempo suele hacer que el proceso sea más corto y más simple.
Señales que no conviene esperar
Hay situaciones en las que es importante consultar cuanto antes: autolesiones (cortes, golpes), frases sobre no querer vivir o no querer estar más, cambios muy marcados de peso en poco tiempo, consumo de alcohol u otras sustancias, o un retraimiento total. No es para alarmar, sino para no minimizar. Ante un riesgo inmediato, lo primero es acudir a la guardia más cercana o llamar al 911; después, con calma, buscamos el acompañamiento adecuado.
Cómo trabajo con adolescentes
- Un espacio propio. El adolescente tiene su lugar. No soy "la psicóloga de los padres": el proceso es de él o de ella, y eso se nota desde la primera sesión.
- TCC adaptada a la edad. La terapia cognitivo conductual es concreta y práctica, con un lenguaje llano: entender qué pienso, qué siento y qué hago cuando algo me pasa, y probar alternativas. Trabajamos con registros de pensamientos, resolución de problemas, exposición gradual a lo que se evita y habilidades sociales, siempre ajustado a lo que cada uno necesita.
- Trabajo con la familia. Los padres o adultos responsables participan al inicio y en momentos puntuales del proceso, con pautas concretas para acompañar en casa. Sin invadir el espacio del adolescente, pero sin dejarlos afuera.
Cómo es la primera consulta
En general, el primer contacto es con el adulto responsable, para entender el motivo de consulta, la historia y qué cambios se notaron. Después, el adolescente tiene su propio espacio, y trabajamos desde el primer momento para que se sienta cómodo/a: no tiene que "rendir" nada ni justificar lo que le pasa. Muchas veces, el simple hecho de encontrar a alguien que escucha sin juzgar ya baja bastante la tensión.
¿Y si no quiere ir?
Es muy común, y no es un impedimento. Algunas cosas que ayudan: no plantear la terapia como un castigo ni como "algo que está mal en vos", sino como un espacio propio, donde nadie le va a decir qué tiene que hacer. También sirve proponer una primera charla sin compromiso, para que conozca cómo es y decida. Y, sobre todo, respetar sus tiempos: un adolescente que llega obligado suele necesitar un par de encuentros para bajar la guardia. Eso también forma parte del trabajo.
Temas frecuentes en la consulta con adolescentes
Los motivos más habituales son la ansiedad (incluidos los ataques de pánico), los problemas de autoestima, los estados de ánimo bajos o la depresión, las dificultades en el colegio y los conflictos con pares o con la familia. Cada uno tiene su abordaje, pero todos comparten algo: el chico o la chica necesita entender qué le pasa y sentir que puede hacer algo al respecto.
Presencial en San Martín o de forma online
Como psicóloga en San Martín, Mendoza, recibo de forma presencial a adolescentes de toda la Zona Este —Junín, Rivadavia y Palmira—. También atiendo en Ciudad de Mendoza y de forma online para toda Argentina. La modalidad online funciona muy bien con adolescentes, siempre que tengan un espacio con privacidad en casa durante la sesión.
Si notás que tu hijo o hija la está pasando mal, o si sos vos quien necesita hablar con alguien, escribime por WhatsApp. Coordinamos una primera consulta y vemos juntos cómo seguir.
